- ¡Hola Pili!. Todavía me estoy relamiendo del polvazo tan rico de ayer; ¡Mmmmmmmm que ganas te tenía…así me corrí tan pronto. ¡Mmmm fue una delicia!. Sólo de pensarlo y recordarlo se me pone la polla dura…Pronto me llamarán para una reunión del trabajo.
- Pues no lo pienses...
- Me es imposible no hacerlo…¿A ti no te pasa lo mismo?.
- Sí, jeje, pero tú tienes la culpa; me lo haces tan sabroso, que luego es uff…Es tan bueno lo que hacemos juntos que no hay palabras exactas para definirlo…
- Lo estoy recordando y ¡0hh, que rico es hacerlo contigo, mi niña!.
- Cariño, eres un kamicaze…Ten cuidado, no vayan a pillarte…
- No, tranquila, estoy sentado en mi sillón y tengo la mesa que me tapa…
- ¡Pues menos mal!.
- ¡Qué suerte tenéis las chicas que no se os nota!.
- Sí, jajaja, pero ya lo pasamos mal en todo lo demás: tenemos la regla, parimos…
- Eso es verdad.
- ¡Y tan verdad. Es una putada!.
- Pero dicen que el orgasmo de las mujeres no se puede comparar con el del hombre…que es mucho mejor…
- Yo cuando me corro gimo mucho, me tiembla todo el cuerpo y me mojo una barbaridad.
- ¡Mmmm. Eso me encanta!.
- El otro día, cuando me llamaste al móvil, al oírte gemir a ti, tuve un orgasmo increíble y muy placentero.
- ¡Mmmmm, que rico, cielo mío!.
- Esta mañana me masturbé y al correrme pensé en ti y dije tu nombre…
- Yo también digo tu nombre cuando me masturbo.
- ¡Gracias mi vida!.
SILENCIO.
- Ufff, menos mal. Ya se me ha bajado un poco, pero todavía la tengo algo gorda…
- Jeje, te imagino con la tienda de campaña puesta…¡Qué peligro de hombre!.
- Y tú qué peligro de hembra.
- Jeje, ¿Quién yo?...que dices, pero si soy muy inocente…
- SII, TUUUU. ¡Una pedazo de hembra!. Jajaja.
SILENCIO.
-Joo, tengo que irme. Me vino visita…
-Sí, yo también me voy ya. Me llaman a la reunión…¡Muaaaa, te adoro, mi amor!.
- Mil besos. Chao mi cielo.