2009-08-08 19:24:48
*************Vigésimocuarta parte*************
A la mañana siguiente inicié mi rutina como cualquier otro día. Apenas había pensado en los enormes aros que tenía en las orejas hasta que llegué al baño. Se habían enredado en mi pelo y me costó un buen rato liberar mis mechones sin arrancármelo. Mis labios y cejas fruncidos hablaban de la frustración que sentía.
2009-08-08 19:21:57
*************Vigésimoquinta parte*************
Era un hombre que debía estar en sus primeros treinta, algo más joven de mi verdadera edad... o al menos la que tenía cuando era varón. Medía en torno al metro setenta y cinco y no pesaría más de setenta kilos. Carecía del acusado tono muscular de Alberto o del actor porno. De hecho, era más bien de aspecto endeble. Al menos, por comparación con lo que conocía hasta ese momento. Era bastanta pálido, casi tanto como yo, lo que hacía que destacasen dos ojos de pupila negrísima. Llevaba unas gafas de montura al aire algo anticuadas pero que parecían cuadrar en su cara como si hubiera nacido con ellas.
2009-08-08 19:20:25
*************Vigésimosexta parte*************
La consulta de Agustín era luminosa y algo espartana. El sol de la mañana se colaba a raudales por la ventana de tal manera que el psicólogo se encontraba casi rodeado de un aura de santidad, lo que reforzaba su indudable atractivo.
2009-08-08 19:18:13
*************Vigesimoséptima parte*************
—Laura —dijo Agustín, con su sonrisa irresistible—, sé que tienes un enorme deseo sexual. Lo sé porque es parte de tu diseño. ¿No quieres contarme nada sobre eso?
2009-07-24 06:24:07
Esteban, mi vecino y compañero de clase, iba ya por su tercera novia con sólo 18 años. Bastante normal, teniendo en cuenta que es un bombón, tiene casa con piscina, es simpatiquísimo… vaya, un partidazo. El caso es que él sigue prefiriendo mi culo desde que, hará un año ya, me salvó de una paliza que iban a darme unos idiotas de nuestra clase. Ese día lo atrapé con mi carita de víctima salvada por los pelos, mi cuerpecito de metro sesenta depilado, mi vocecita sensual y, sobre todo, mi culo hambriento de polla. Me llevó a su casa para quitarme el susto y, de paso, yo le quité su leche. Se enganchó a mi boca y a mi trasero y yo a su semen. Sólo me pidió que me pusiera ropa de su hermana lo que, evidentemente hize encantado, su armario es de alucine, y que respondiese al nombre de Ruth.
2009-07-24 06:22:26
Creía saber la razón por la que Natalia se había entristecido tanto al saber que no iba a sufrir más modificaciones. Podía estar equivocada, naturalmente. Quizá aún tenía la esperanza de que la volvieran a convertir en su "yo" masculino, aunque ella sabía, igual que yo, que las modificaciones eran permanentes e irreversibles.
2009-07-24 06:20:27
Después de volverme a maquillar, el tiempo muerto que me habían dejado lo empleé en la televisión. Seguía echando mucho de menos tener algo para leer. Decidí que, en cuanto tuviera la oportunidad, le pediría a Isabel un libro. Cualquiera. A poder ser, una novela. Y si no, por lo menos una revista.
2009-07-24 06:19:04
Desde que volví a mi habitación, no paré de darle vueltas a la cabeza. ¿Había ofendido en algo a Dalia? También podía ocurrir, simplemente, que no se encontrase del mejor humor del mundo por cualquier motivo. Quizá simplemente estaba cansada... El encuentro había sido demasiado breve.
Después de la frugal cena, me desmaquillé con la ya habitual sensación de hambre en el estómago. Los gigantescos aros eran un incordio para cada actividad que llevaba a cabo en mi vida, y eso que sólo llevaba unas pocas horas con ellos. Incluso para limpiarme la cara colgaban y molestaban. Pero al menos consiguieron que dejase de pensar durante algunos minutos en ella.
2009-07-24 06:15:49
Patricio un Joven de confección delgada que a pesar de sus 18 años no pierde su tierno y angelical rostro; como es su costumbre, en la mayoría de las tardes se dirige al cibercafé que esta cerca de su casa; con movimientos muy masculinos y todo seriedad pasa por una construcción donde abundan los albañiles, algunos sin camisa y no puede evitar excitarse al ver cuerpos tan viriles, hombres recios y fornidos, le es muy difícil no desviar su mirada paro aun así sigue caminando, ve pasar una hermosa señorita y en vez de ser atraído por tal bella figura se dice a si mismo
2009-06-25 03:18:03
Nancy (mi secretaria) y yo, nos encontrábamos en la ciudad del norte de mi país en donde se desarrollaba el Congreso Nacional de Telefonía y ya habíamos conocido a Miriam. Fue un momento lleno de morbosa emoción.