La verdad ni yo se como empezó todo. Primero les diré que soy de Tabasco y que actualmente tengo 23 años disculpen que no les pueda decir nada más.
Creo que empezó en la etapa que todos andamos siempre bien calientes, en la secundaria. Para estos tiempos yo vivía con mis abuelos en un ranchito y como se podrán imaginar había muchos animales. Pero nunca me paso la idea de hacerlo con un animal, (siempre me hacia justicia por mi propia mano y olvidaba mencionar que también era virgen) estas ideas me vinieron a la mente cuando comencé a ver pornografía en la Internet, no recuerdo cuando fue la primera vez que vi zoofilia pero lo que si se fue que me excite a mas no poder y desde ese día comencé a hacerme la idea, pero me daba miedo.
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La verdad ni yo se como empezó todo. Primero les diré que soy de Tabasco y que actualmente tengo 23 años disculpen que no les pueda decir nada más.
Creo que empezó en la etapa que todos andamos siempre bien calientes, en la secundaria. Para estos tiempos yo vivía con mis abuelos en un ranchito y como se podrán imaginar había muchos animales. Pero nunca me paso la idea de hacerlo con un animal, (siempre me hacia justicia por mi propia mano y olvidaba mencionar que también era virgen) estas ideas me vinieron a la mente cuando comencé a ver pornografía en la Internet, no recuerdo cuando fue la primera vez que vi zoofilia pero lo que si se fue que me excite a mas no poder y desde ese día comencé a hacerme la idea, pero me daba miedo.
Pero todo tiene que pasar y una noche que andaba bien jarioso por estar leyendo la basta colección de revistas pornográficas con que contaba no aguante mas y salí a buscar una de las perras que había en la casa, en ese entonces habían como cuatro sin contar a los perros, como es una zona rural dejan que los perros se reproduzcan a su antojo y a veces llegábamos a tener bastantes, pero mejor continuo con mi historia, debo decirles que tenia mi cuarto independiente de la casa y yo podía entrar salir sin que se dieran cuenta. Los perros dormían en un corredor que estaba enfrente de mi cuarto y lo único que tenia que hacer era escoger a cual meter, pero no fue tan fácil dado que a los perros no se les tenia permitido entrar a la casa ninguna se animaba, entonces fui a la cocina por unas galletas y cuando las vieron no me costo nada de trabajo convencerlas y entraron dos pero no podía meter a las dos no fuera que salieran y se dieran cuenta. Ya con la perra en mi cuarto me puse tan caliente que hasta temblaba (debía también ser por los nervios), la subí a la cama , la agarre por las caderas y me dispuse a cogerla, pero no iba a ser tan fácil para un chamaco inexperto como yo, y entre mas pasaba el tiempo mas caliente me ponía, por que de solo sentir cuando le ponía la punta de la cabeza en su vulva casi me pasaba choque eléctricos por la espalda, pero no le entraba la tenia muy reseca, entonces tome un poco de aceite para el cabello, me embarre bien la verga, se la acomode, y solo puedo decirles que fue maravilloso, se le fue como cuchillo en mantequilla, fue mi primera vez y con una perra, pero la sensación es indescriptible, lo tenia bien apretadito, yo creo que hasta le dolía, pero eso no me importo, por que yo me acababa de desvirgar y no iba a renunciar a esa vulva tan exquisita que me estaba cogiendo, como es obvio no tarde mucho pues nunca había cogido y me vine muy rápido, entonces fue lo peor, el remordimiento de conciencia de lo que había hecho me cayo como un ladrillo en la cabeza y solo los que lo hayan hecho saben a que me refiero. También me dio asco pensar que me había cogido a una perra y jure no volver a hacerlo.
Pero mas rápido cae un hablador que un cojo por que ya tenia mi minita de oro y no me iba a cansar de explotarla y desde entonces solo buscaba la oportunidad de cogerme a la perra (la misma perra, pues como ya me la había cogido una vez se me hizo fácil seguirme cogiendo la misma), a veces la metía al gallinero y ahí me la cogía aunque fuera de día, siempre lo hacia rápido no me fueran a descubrir y la que se me armaba, otras veces me la llevaba hasta el final del terreno que he de decirles que es un poco amplio, son cuatro hectáreas, y ahí me la cogía bien rico, nunca se me olvidaba mi botecito de aceite que me facilitaba las cosas.
Muchos han de decir que estoy loco pero yo era u chamaco calenturiento y en ese entonces me valía madre, yo lo único que quería era seguir deslechandome con lo que fuera.
Una vez que no había nadie en mi casa agarre una pata y también se la deje ir, pero me decepcione un poco por que pensé que iba a estar súper apretado y no fue así ya que me costo trabajo metérsela pero ya que la tenia adentro no se sentía rico, yo creo que la revente por que después la pata andaba muy triste y mi abuela la tuvo que matar.
También ponía a la perra a que me la lamiera, las primeras veces me dio un poco de miedo, pero con la calentura se te quita, me embarraba miel o lo que yo viera que le gustaba y la ponía a lamerme el miembro, pero no se compara con lo que se me ocurrió después, ya que una de las perras acababa de tener cachorros se me ocurrió ponerlos a que me mamaran la verga, espere que fuera bien de noche para que nadie me viera salir a buscar a los cachorros, la verdad no recuerdo cuantos fueron, pero creo que fueron tres o cuatro, entre al cuarto con los cachorros, los puse sobre la cama y me desnude dispuesto a disfrutar, yo se lo recomiendo a los que practiquen la zoofilia y no lo hayan hecho, a su madre esas si son mamadas, ni trabajo me costo, solamente les puse la verga en el hocico y lo demás lo hicieron solos, hasta se peleaban por mamármela, pero lo malo es que después perdieron el interés cuando vieron que no salía nada, entonces se me ocurrió ir por un vasito de leche, llegue al cuarto, me volví a acostar en la cama y me puse unas gotitas en el prepucio, y solitos la volvieron a agarrar , te la chupan riquísimo, luego puse a uno a que me mamara las bolas y otro la verga, pero no dejaba de ponerme leche para que siguieran con su tarea, eso duro como quince minutos y ya no soporte mas, me habían dejado la cabeza de la verga muy sensible y mejor opte por hacerme una manuela, pero no los aparte, mientras uno me mamaba las bolas me masturbaba y cuando ya estaba por venirme puse a otro a que me la mamara, si alguien una vez lo hace le sugiero que este preparado a gozar y a sufrir por que cuando le empezó a salir el esperma me chupo durísimo la punta de la verga hasta que ya no me salio nada y me lo tuve que quitar por que en realidad ya me estaba haciendo daño, ya tenia la cabeza muy sensible y muy roja y ya me dolía.
Después que termine los volví a llevar con la perra y me dispuse a dormir como si nada hubiera pasado.
Tengo muchas anécdotas que contar pero creo que será para otra ocasión solo les puedo decir que otras veces casi me descubren. Y que no solo de zoofilia les voy a mandar mis relatos pues también voy a contar unas experiencias que tuve con una primita de ocho años, pero eso ya es otra historia.
Y les vuelvo a recordar que lo que cuento aquí es 100% real y espero que me crean por que hay unos relatos que se notan que son pura fantasía u no esta mal pero tratan de engañar a los que lo leemos con mencionar que son fantasías basta para que uno no se decepcione cuando de da cuenta que son puros cuentos.
Si a alguien que también haya vivido experiencias similares se interesa por entablar una conversación conmigo mi mail es el siguiente:
Espero que me escriban por que nunca he tenido con quien platicar de estas cosas.