
Como toda niña preusmida,
Capri se mira en el espejo, se peina una y otra vez y poco a poco descubre que la belleza de su cuerpo no solo esta en tener un hermoso pelo y una cara de ensueño. Sus tetas, aun por desarrollar, empiezan a ser un juguete para ella, y su coñito sin pelos le hace despertar sensaciones desconocidas. Se llama
Niky Sweet, a esta jovencita se le nota que ya sabe lo que es una polla, solo viendo como se mueve se entiende que las delicias del sexo las ha probado. Nosotros solo le deseamos que folle mas, que de jovencita timida pase a mujer insaciable.